La
concejala de Fiestas del
Ayuntamiento de Santa
Cruz, Maribel Oñate, dio
marcha atrás en las
bases del concurso de
murgas del Carnaval 2009
e incluyó para
aprobarlas los
compromisos adquiridos
con los representantes
de los grupos críticos,
tales como la final con
ocho grupos
protagonistas -y no a
siete, como figuraba- y
la supresión de las
puntuaciones máxima y
mínima, como demandaron
los colectivos festivos.
También se incluyó el
acuerdo de que el sorteo
que deparará el orden de
actuación en la final se
celebrará al término de
la tercera fase.
Sin
embargo, la presidenta
del Organismo Autónomo
de Fiestas mantiene el
párrafo en el que la
organización se reserva
los derechos del
repertorio, y que dice:
"Los participantes
autorizan a la
organización del
concurso a la
reproducción y
distribución pública de
las canciones y/o
actuaciones, siempre que
no exista
contraprestación de
ningún tipo para el
organismo autónomo; de
obtenerse algún tipo de
contraprestación por la
reproducción, los
derechos de explotación
serían en exclusiva e
íntegramente del grupo".
Representantes y
directores de las murgas
aseguran que este asunto
nunca fue consultado por
Oñate en las tres
reuniones mantenidas,
por lo que, una vez lean
las bases, adoptarán la
decisión que consideren
necesaria.
Tal y
como ya informó este
periódico en su edición
del domingo, Fiestas
dejó fuera de las bases
la pretendida
fiscalización de la
publicidad que contraten
los grupos, sin
obligarles a colocar el
anagrama que les
entregue la organización
en forma de pegatina
cuando alguna empresa o
entidad pública les
contrate anuncios.
La
notable modificación en
el contenido de las
bases, incluyendo gran
parte de los acuerdos
con las murgas, se
produjo antes del
consejo que celebró ayer
el Organismo Autónomo de
Fiestas, a las 8:30
horas. Eso sí, la
rectificación pareció
realizarse al dictado de
la información publicada
por este periódico el
pasado domingo, pues
también se cambió la
cláusula que se denunció
sobre las rondallas, en
las que decía "se podrá
utilizar en el bombo
siempre y cuando no
rompa la estética de la
murga". Sin embargo,
este apunte figura por
igual, con el término
murga, cuando se habla
de agrupaciones
musicales o comparsas.
En el
consejo de Fiestas de
ayer, la concejala acusó
al portavoz nacionalista
José Alberto Díaz-Estébanez,
compañero de pacto, de
filtrar a este periódico
las bases publicadas el
domingo, para luego
reconocer que la
redacción final era el
resultado de un error
administrativo. Esta
misma explicación fue la
que facilitó a las
murgas, a las que
telefoneó el domingo por
la mañana cuando acusó a
este periódico de
utilizar cualquier
información para
arremeter contra ella.
Aunque EL DÍA tuvo
acceso ayer a las nuevas
bases -que no figuran
firmadas, como sí ocurre
con las no modificadas-,
Fiestas no contestó esta
solicitud.